domingo, 21 de octubre de 2012

DIARIO EL PAÍS: SANTOS:"SABEMOS EXACTAMENTE QUÉ PODEMOS CEDER ANTE LAS FARC"


El presidente de Colombia asegura que al país "no le costará nada haber ensayado" la paz




Santos en Bogotá. / M. DUEÑAS (EFE)
"Vamos a ver si estas conversaciones producen resultados. Sabemos exactamente qué queremos, sabemos exactamente dónde están las líneas rojas, qué podemos ceder, qué no podemos ceder", ha declarado el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, acerca de las conversaciones entre la guerrilla de las FARC y representanes del Gobierno iniciadas este jueves en Oslo (Noruega).
Conseguir la paz, ha subrayado Santos, "sería maravilloso para todo el mundo", pero si el intento fracasa, el Gobierno ha hecho las cosas "de forma tal que al país no le cueste nada haber ensayado".
El mandatario respondía así a las palabras del jefe de los negociadores de las FARC, Luciano Marín Arango, conocido como Iván Marquez. Márquez hizo unas duras declaraciones en la capital noruega, en las que culpaba al Ejecutivo de Santos de la pobreza y la desigualdad en Colombia.
En la misma intervención, Márquez criticó también la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras, una norma que pretende reparar a más de cuatro millones de víctimas del conflicto armado y devolver unos dos millones de hectáreas a colombianos a quienes se les habían usurpado sus precios los grupos armados ilegales. "La titulación de tierras es una trampa, encarna el despojo legal, los campesinos no tienen más remedio que vender o arrendar a las transnacionales, a los que solo les interesa el saqueo de los recursos minero-energéticos", argumentó Márquez. Santos ha respondido: "No le paré muchas bolas [no les hice mucho caso] a esas manifestaciones con intenciones políticas". Acerca de la polémica por las tierras, ha opinado: "Cuando estos señores de las FARC dicen que esta es una ley de mentiras, es porque les estamos quitando las banderas de propaganda".
El 26 de agosto pasado, Juan Manuel Santos anunció que su Gobierno y las FARC habían firmado un Acuerdo General para la Terminación del Conflicto, tras siete meses de reuniones secretas en La Habana. Tras este encuentro noruego, las negociaciones se trasladarán a La Habana (Cuba) el próximo 15 de noviembre.
Ante el comienzo de las conversaciones, Paraguay ha alertado de que Rodrigo Granda y Orlando Palomino, dos de los integrantes de la delegación de las FARC en Noruega, están en búsqueda y captura por el secuestro y muerte en 2005 de Cecilia Cubas, hija del expresidente Raúl Cubas.

jueves, 18 de octubre de 2012

DIARIO EL PAÍS: Colombia reconocerá el derecho a la participación política de las FARC


Colombia reconocerá el derecho a la participación política de las FARC

El Gobierno y la guerrilla se reunirán a partir del 5 de noviembre en La Habana pero no decretarán un alto el fuego

Los negociadores del Gobierno colombiano, antes de partir desde Bogotá. / Mauricio Dueñas (EFE)
El Gobierno de Colombia y la guerrilla de las FARC han ofrecido una rueda de prensa este mediodía para dar a conocer oficialmente a la comunidad internacional los términos en los que van a negociar el que pretende ser el acuerdo de paz definitivo para el país sudamericano. Entre los puntos que se tratarán a lo largo de las conversaciones se abordará el derecho a la participación política de las FARC en el momento en que la guerrilla abandone la violencia. Sin embargo, la primera de las cuestiones a negociar será la del desarrollo agrario, a partir del día 15 en La Habana, Cuba.
El hotel Hurdalsjoen, a las afueras de Olso. / STIAN LYSBERG SOLUM (EFE)
Durante la rueda de prensa, en que los representantes de Gobierno y FARC se han sentado juntos, Un representante de Cuba ha leído el comunicado conjunto que los negociadores han elaborado y según el cual se prevé el inicio de las reuniones el próximo día 5 de noviembre en La Habana para comenzar el día 15 a negociar el primero de los puntos acordados en el calendario, el desarrollo agrario, crucial para las FARC que la consideran el origen de las desigualdades en Colombia. En el texto, las partes han agradecido su apoyo a los Estados facilitadores del diálogo, Noruega y Cuba así como a los países garantes, Venezuela y Chile.
El exvicepresidente colombiano y jefe de los negociadores por parte del Gobierno, Humberto de la Calle, ha explicado la estructura del proceso de paz que se divide en tres fases: el acuerdo exploratorio, que ya ha finalizado, la segunda, que comienza hoy, para llegar a acuerdos sobre la agenda, y una tercera que conducirá al acuerdo final.
"El Gobierno ha establecido un calendario audaz", ha anunciado el exvicepresidente para pasar a detallar los cinco puntos "realistas" que se tratarán: el desarrollo rural, las garantías para la participación política, el fin definitivo de las hostilidades, el narcotráfico y las víctimas, "sobre todo las víctimas", ha enfatizado De la Calle. "La terminación del conflicto armado es la antesala de la paz", dijo.
Iván Márquez, número dos de las FARC, ha tomado la palabra para explicar que, bajo el punto de vista de la guerrilla, el problema de la tierra está en la base de la confrontación. "La geofagia de los latifundistas ha agudizado el problema de la desigualdad", ha señalado. ."La lucha por el territorio está en el centro de las luchas que hay hoy en Colombia" ya que "la titulación de propiedad de tierras, tal y como la ha diseñado el actual Gobierno, es una trampa", prosiguió Márquez, que ha aprovechado para arremeter contra el capitalismo y las "élites neoliberales" que hacen "chorrear sangre".
Delegaciones de ambas partes se encontraban desde el martes por la mañana en la capital de Noruega para mantener un encuentro que, aunque estrictamente reservado, en principio, es protocolario y tiene el único fin de limar cuestiones de procedimiento de las conversaciones, que se desarrollarán en La Habana a partir de noviembre.
El papel de Noruega en estas conversaciones es el de facilitador del proceso, al poner a disposición de las partes un lugar neutral, con un prestigio internacional exquisito como mediador de conflictos, para tener su primer contacto público. El Gobierno de Colombia y las FARC llevan seis meses hablando en secreto para pactar la agenda de cinco puntos sobre que deben ser resueltos en estas negociaciones para alcanzar una paz definitiva y el fin del conflicto armado. En la nueva fase que comienza hoy, esas conversaciones siguen siendo reservadas. Todos los actores implicados han protegido al máximo detalles como el lugar de la reunión hoy en Oslo o quiénes están presentes en ella por parte de las FARC.
Según informa Efe citando fuentes cercanas al proceso, en el acto se leerá una declaración conjunta, seguida por una rueda de prensa del Gobierno colombiano con diez preguntas y otras tantas en otra conferencia que liderará el grupo de las FARC.
La llegada a Oslo de los negociadores se produjo el martes por la mañana. Según informó Reuters, ambas delegaciones pasaron por la puerta VIP del aeropuerto.
Durante dos semanas, la reunión entre las partes estuvo prevista para el lunes y martes de esta semana y la rueda de prensa para el miércoles. Problemas de última hora retrasaron todo hasta este jueves. Por un lado, las partes se encontraron con problemas logísticos, especialmente para que los negociadores de las FARC salieran de Colombia para reunirse en La Habana antes de viajar a Oslo.
Por otra parte, nunca ha estado claro qué miembros de la guerrilla viajarían a Noruega. La Fiscalía General de Colombia confirmó esta semana que ha suspendido las órdenes internacionales de captura contra algunos de los miembros de las FARC para que no fueran detenidos al llegar a Europa. Sin embargo, Interpol tiene aún vigentes órdenes de captura internacionales emitidas por países como España, Estados Unidos o Paraguay contra tres personas que en teoría forman parte del equipo negociador de la banda.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

¿DISCRIMINACIÓN DE LA MUJER EN EL PROCESO DE PAZ?











Laura Gil en el diario El Tiempo de hoy nos llama la atención sobre un aspecto clave del actual proceso de paz: la participación de las mujeres, que el gobierno anunció sería destacado y permanente. No obstante, no hay ningún miembro negociador que sea mujer ni entre los representantes del Estado ni por parte de las FARC.
¿Por qué tiene que haber una representación femenina en este proceso? ¿Acaso la condición de género otorga a la mujer una capacidad especial para la paz?. ¿Acaso las mujeres no han sido parte activa de la guerra?
Creo que el fundamento de la participación en la toma de decisiones del proceso de paz no puede buscarse en lo que se conoce como   "naturaleza femenina",  "intuición femenina" o ideas similares según las cuales las mujeres por el solo hecho de serlo tendrían una tendencia especial hacia la paz. Tampoco debe buscarse su justificación en su condición de víctimas de crímenes de guerra. Creo que el hecho de haber sido sujeto pasivo de un delito no otorga un especial discernimiento para juzgar a los responsables del mismo, antes, por el contrario, puede ser contraproducente. No se le puede pedir a la víctima una actitud objetiva o distante a la hora de atribuir responsabilidades en materia de crímenes que ha padecido en carne propia. 
Ahora bien, cada cual es libre de pensar como le parezca, en esta materia como en todas, pero el Estado y el gobierno no pueden actuar con base en razones subjetivas.
La discriminación de la mujer es un hecho suficientemente comprobado histórica y sociológicamente y Colombia no es una excepción. Y el Derecho de los derechos humanos prohibe la discriminación por razones de sexo. Por ello existen las políticas de reducción de la discriminación de la mujer. 
En el caso concreto del proceso de paz colombiano la ausencia absoluta de la mujer en los niveles de toma de decisiones del mismo es suficiente demostración de su segregación. Por tanto, es preciso exigir que se ponga fin a este hecho evidente. De lo que se trata es de aplicar principios de discriminación positiva para establecer una cuota de representación de las mujeres colombianas en un proceso trascendental para el país. Desde luego, deberá tratarse de personas que acrediten una experiencia, competencia o cualificación disciplinar y/o política especialmente relacionada con el conflicto, la violencia  y procesos de paz. Estas últimas sí son razones objetivas que justifican la presencia en los niveles de decisión de las mujeres colombianas en el proceso de paz. 
Al respecto Dice Laura Gil:
"El Gobierno de Colombia, hoy miembro del Consejo de Seguridad de la ONU, ignora las resoluciones de ese órgano.
El presidente Santos afirmó: "Las mujeres tendrán un papel destacado y permanente en el proceso de paz". Tan meritorio pronunciamiento choca con la realidad: ni del lado del Estado ni del lado de las Farc se encuentra una sola negociadora titular.
El presidente destacó el rol de Lucía Jaramillo y Elena Ambrosi en las conversaciones exploratorias. Lo cierto es que ellas no parecen haber jugado un rol primordial en los pasados diálogos confidenciales y todo indica que tampoco lo harán en los formales.
El intento del Presidente por calmar la preocupación de las organizaciones de mujeres es entendible. Al fin y al cabo, hablaba ante Michelle Bachelet, secretaria ejecutiva de ONU Mujeres y guardiana de la Resolución 1325 del Consejo de Seguridad.
Las palabras de Bachelet habían sido claras: "Es fundamental retomar las experiencias de otros países del mundo en los que la voz de las mujeres ha sido tenida en cuenta como pieza clave para la construcción de la paz, lo cual no es otra cosa que seguir las recomendaciones de la Resolución 1325 y las demás que la complementan".
La Resolución 1325 del 2000 pide la presencia de la mujer "en niveles de adopción de decisiones para la prevención, la gestión y la solución de conflicto"
Ver más: 
La Paz en pantalones. Laura Gil, Diario El Tiempo

martes, 18 de septiembre de 2012

¿PAZ EN COLOMBIA?



Shlomo Ben Ami,  exministro de Asuntos Exteriores de Israel escribe en el diario El País sobre el proceso de paz en Colombia. 
Comparto con el exdiplomático israelí la opinión sobre los importantes pasos en la dirección correcta de la actual diplomacia Colombiana, pues allí se comenzó a ver el cambio inteligente del actual gobierno que ha buscado aliados en Venezuela y Ecuador, en lugar de sumar enemigos como hacía el saliente Uribe Vélez.  
Sin embargo, me parece poco realista que se pretenda abarcar en este proceso la solución de problemas tan profundos y complejos como el narcotráfico o la distribución y explotación de la propiedad agraria, en los que están involucrados fuerzas más poderosas que la guerrilla e incluso de difícil control para el propio gobierno colombiano como son, por ejemplo, los intereses de los Estados Unidos o de la ultraderecha colombiana. 
Las medidas en estas materias, tales como la Ley de Víctimas y devolución de tierras, seguramente serán valiosas en el plano simbólico y de deseos de justicia, que todos podemos compartir, pero en la práctica pueden generar más violencia, como de hecho ya está sucediendo con las víctimas que reclaman la devolución de sus tierras, quienes han empezado a ser asesinadas en oscuras circunstancias. Y ni que decir del narcotráfico, problema cuya solución se sabe que depende en mucho de la legalización del consumo a la que se han opuesto históricamente los EE. UU.
En fin, creo que se puede apoyar el actual proceso de paz sin que ello implique aprobar todo lo que hace el gobierno. Y no se puede hacer depender la firma de la paz de la solución de problemas tan de fondo de la sociedad colombiana. 

A continuación se reproduce el artículo:

"¿Paz en Colombia?
El acuerdo con las FARC es un tributo a la habilidad diplomática y negociadora

 Shlomo Ben Ami 18 SEP 2012 - 00:02 CET
El Acuerdo Marco para poner fin al conflicto armado en Colombia que ha anunciado el presidente Juan Manuel Santos es un hito para su país y toda América Latina. Es también un tributo a la habilidad diplomática y negociadora.

El acuerdo con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC, llega después de muchos años de intentos fallidos por parte de gobiernos colombianos de todas las orientaciones políticas para conseguir un acuerdo satisfactorio con el último movimiento guerrillero —y uno de los más odiosos— que ha actuado en América Latina. Las FARC, monumental aparato de terror, asesinatos en masa y tráfico de drogas, nunca habían accedido a debatir el desarme, la reintegración social y política de sus guerrilleros, los derechos de las víctimas, el fin de la producción de drogas y la participación en las comisiones “de la verdad y la responsabilidad” para examinar los crímenes cometidos durante medio siglo de conflicto, pero ahora sí.

Ese transcendental cambio refleja el estado de las FARC, diezmadas tras muchos años de lucha, la capacidad de resistencia de la sociedad colombiana y —tal vez sea lo más importante— la brillante política regional de Santos. Al debilitarse el llamado Eje Bolivariano (Venezuela, Ecuador y Bolivia), las guerrillas de las FARC quedaron sin apoyo regional.

Los cambios regionales crearon las condiciones para que se iniciara el proceso"

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¿Paz en Colombia?