martes, 13 de mayo de 2014
domingo, 27 de abril de 2014
Publicado Libro sobre Constitución y guerra en Colombia. El conocimiento de la historia de la guerra interna es necesaria para consolidar la paz.
Para
lograr consolidar una paz estable y duradera, este país, sus ciudadanos,
la clase de los juristas, que tanta influencia ha tenido y tiene en
nuestro acontecer histórico, deben conocer con profundidad los episodios
de violencia que hemos vivido así como los factores que han intervenido
en los mismos. Dentro de éstos se destacan elementos de nuestra propia
cultura jurídica y, particularmente, de nuestra auténtica cultura
constitucional, caracterizada por concepciones y prácticas pre-modernas,
tales como el presidencialismo exacerbado, el abuso del estado de
excepción o la confusión de poderes entre el Estado y la Iglesia
católica, etc. Muchos de estos rasgos culturales perviven en la actualidad y amenazan la paz.
Estos son, entre otros, los aspectos que se analizan en esta obra publicada
por la Editorial Ibáñez y que se pone a disposición de los lectores.Link de la Editorial Ibáñez de Bogotá.EDITORIAL IBÁÑEZ DE BOGOTÁ-LIBRO CONSTITUCIÓN Y GUERRA
MI LIBRO ESTÁ DEDICADO A LAS VÍCTIMAS DE LA GUERRA INTERNA TANTO A MEDIDADOS COMO A FINES DEL SIGLO XX, ENTRE ELLAS: MI
ABUELA PATERNA CELMIRA CARRASCAL MERCADO VÍCTIMA DE LA VIOLENCIA DE LOS
AÑOS CINCUENTA Y LOS HERMANOS DE MI AMIGA LUZ MARÍA RESTREPO VÍCTIMAS
DE LOS PARAMILITARES
EN EL CAPÍTULO PRELIMINAR SE DESTACAN LAS RELACIONES ENTRE LA
OBRA DE GARCÍA MÁRQUEZ Y LA HISTORIA DE CONSTITUCIÓN Y GUERRA EN COLOMBIA.
viernes, 27 de septiembre de 2013
V CONGRESO INTERNACIONAL DE DERECHO CONSTITUCIONAL: COMENTARIOS A LA CONFERENCIA DE JAVIER PÉREZ ROYO SOBRE LA SITUACIÓN EUROPEA ACTUAL
Bogotá, Colombia, 26 de septiembre de 2013
Un panorama desolador de la situación europea en la actualidad nos describió el catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Sevilla, Javier Pérez Royo, en el V Congreso Internacional de Derecho Constitucional.
Supuestamente para salir de la crisis se han tomado dos grandes decisiones por los gobiernos europeos liderados por la Alemania de Angela Merkel, una es la consolidación fiscal basada en el déficit cero, que implica la prohibición de endeudamiento a los Estados y la obligación de financiarse exclusivamente con los ingresos provenientes de los impuestos. Medida esta que fue elevada a norma constitucional en Alemania y luego en el resto de los países europeos atendiendo el dictado alemán. Particularmente en España fue una reforma constitucional que se realizó, en el expedito término de 13 días y sin ningún debate parlamentario, pues se pusieron de acuerdo los partidos mayoritarios.
Una reforma constitucional que significa el fin del Estado del bienestar, puesto que exige una enorme reducción del gasto público para poder lograr el objetivo del déficit cero, la meta de no tener que recurrir a la deuda para el financiamiento de las tareas del Estado. Una medida que está produciendo ya una regresión, una involución constitucional, porque implica dejar sin respaldo financiero la prestación de servicios y la garantía de derechos sociales tales como la educación, la salud, el trabajo o la cultura, entre otros, que son los primeros que en el caso Español, Italiano o Portugués han
sufrido los enormes recortes presupuestales.
La otra decisión supuestamente tomada para salir de la crisis es la de converitr la deuda privada en deuda pública, como en el caso español, donde el 80% de la deuda es de carácter privado, es una deuda del sector financiero, es decir, de los bancos. Deuda que el Estado español ha pagado con dinero público, también supuestamente, para evitar el pánico financiero y el perjuicio de los ahorradores; pero que en definitiva beneficia primero y fundamentalmente a los grandes grupos financieros que fueron los que despilfarraron el dinero de los ahorradores pero ahora reciben el dinero del Estado, es decir, el mismo dinero de los ciudadanos a los que han esquilmado, para solventar sus pérdidas. Configurando así un círculo vicioso, paradoja, y, en definitiva, gran estafa encubierta.
Pero, ninguna de las dos nefastas decisiones adoptadas eran, obviamente, las únicas que podían tomar los gobernantes europeos. Ahí tenemos el caso de los Estados Unidos, país donde comenzó la crisis económica y que ya ha logrado índices de crecimiento porque su gobierno ha venido inyectando dinero público en la economía como mecanismo para salir de la crisis, al contrario de lo que hace Europa.
Lo cierto es que las medidas europeas para salir de la crisis responden al triunfo de la ideología política y económica que defienden sus actuales gobernantes, esto es, el liberalismo clásico renovado. Es la vuelta al liberalismo económico del siglo XVIII y a la mínima interferencia del Estado en la economía y en definitiva en la solución de los problemas sociales. Puesto que un Estado sin recursos no puede ser más que un Estado reducido a su mínima expresión.
Sin embargo, quizás no sea enteramente cierto que no se pueda hacer nada, ni que haya que resignarse a este Estado de cosas, puesto que ahí está precisamente la soberanía popular, el pueblo soberano para cambiar el curso de las cosas.
Una muestra de la vigencia de dicha soberanía es justamente lo que acaba de pasar en Alemania donde, pese al arrollador triunfo electoral, Angela Merkel se ve obligada a hacer una gran coalición con los partidos de izquierda para poder gobernar, debido al rotundo fracaso electoral de sus aliados, los liberales demócratas del FDP -que por primera vez en la historia de la República Federal Alemana se quedaron fuera del Bundestag, al no haber alcanzado el 5% de los votos requeridos-.
De manera que Angela Merkel necesita formar una alianza, ya sea con el partido socialdemócrata (SPD), o con los Verdes, para contar con una mayoría en el parlamento y poder gobernar. El lunes, Merkel tendió una mano a sus adversarios del SPD, quienes previamente manifestaron algunos condicionamientos.
Y las exigencias de los socialdemócratas podrían o deberían dirigirse a la corrección de las drásticas medidas fiscales. Algo similar podría suceder en los demás países europeos, en donde ya ha habido muchas evidencias del enorme descontento social con el movimiento de los indignados y en donde la política debería tomar en un plazo no muy largo un rumbo bien distinto.
Para mayor información véase la siguiente noticia:
Merkel triunfa en Alemania pero afronta dilema sobre coalición
BERLIN (Reuters) - Angela Merkel logró el domingo una aplastante victoria personal en las elecciones de Alemania, pero a su bloque conservador parecían faltarle algunos votos para gobernar sin apoyo adicional y podría tener que convencer a sus rivales de izquierda para que se sumen a la coalición de Gobierno.
Los resultados parciales indican que la alianza conservadora de Merkel obtuvo un 42 por ciento de los votos, su nivel más alto de respaldo desde 1990, el año de la Reunificación Alemana, y un contundente espaldarazo a su liderazgo durante la crisis de la zona euro.
El resultado dejó a la canciller de centroderecha tentadoramente cerca de lograr la mayoría en la Cámara Baja del Parlamento alemán, o Bundestag, por primera vez desde que el líder conservador Konrad Adenauer logró esa victoria en 1957.
"Este es un súper resultado", dijo Merkel ante los aplausos de sus seguidores. "Haremos todo lo posible en los próximos cuatro años juntos para convertirlos en los años más exitosos de Alemania", sostuvo.
Si Merkel consigue gobernar sola, lo que parece improbable, tendría que hacerlo con una estrecha mayoría, lo que la deja vulnerable ante los políticos euroescépticos en la Unión Demócrata Cristiana (CDU) y su partido hermano, la Unión Social Cristiana de Bavaria (CSU).
La alternativa podría ser revivir la "gran coalición" con los Social Demócratas (SPD) de centroizquierda, quienes quedaron en un distante segundo lugar con un 25,5 por ciento, su segundo peor resultado de la era de la post-guerra. La campaña llena de equivocaciones del ex ministro de Finanzas Peer Steinbrueck nunca tomó impulso ante la popular Merkel.
DISCUSIONES PARA MAS ADELANTE
Los sondeos muestran que el público alemán - que favorece el consenso - acogería una alianza entre derecha e izquierda, además de los socios europeos de Berlín que esperan que el SPD suavice el enfoque centrado en la austeridad de Merkel ante los miembros en problemas de la zona euro.
Pero tras haber alejado a millones de sus seguidores cuando se asociaron a Merkel en su primer mandato de 2005 a 2009, los Social Demócratas parecen cautelosos a una secuela.
"No iremos automáticamente a una gran coalición", dijo el presidente del SPD, Sigmar Gabriel. "Lo importante son las políticas", sostuvo.
Pero hubo una fuerte decepción entre actuales los socios de coalición de Merkel, los Demócratas Libres (FDP), que sufrieron una humillante salida de la Bundestag, la primera vez que estarían ausentes de la Cámara en la era de la post guerra.
Un nuevo partido escéptico del proyecto de la zona euro, Alternativa para Alemania (AfD), amenazaba con arruinar la victoria de la canciller al ingresar al Parlamento por primera vez, luego de que aparentemente lograra el umbral del 5 por ciento requerido para obtener escaños.
La hostilidad del movimiento juvenil a los rescates de la zona euro y su llamado expulsar a los miembros más débiles del área de la moneda única resonaron entre los votantes y podría actuar como un freno para la conducta de Merkel en torno a la política europea.
El radical partido de Izquierda se encaminaba a ser la tercera mayor fuerza en el Parlamento con un 8,5 por ciento de los votos, superando a la facción ecologista Los Verdes, que terminaron con casi un 8 por ciento de las preferencias.
Merkel, la hija de un pastor protestante que creció bajo la Cortina de Hierro en la Alemania Oriental, es la tercera canciller de la post-guerra en ganar tres elecciones, después de Adenauer y su mentor Helmut Kohl.
(Reporte adicional de Annika Breidthardt, Sarah Marsh, Madeline Chambers, Sophie Duvernoy, Erik Kirschbaum y Gareth Jones; Escrito por Noah Barkin y Stephen Brown; Editado por Marion Giraldo)
ARTÍCULO | SEPTIEMBRE 27, 2013 - 4:06PM
miércoles, 17 de abril de 2013
PRESENTACIÓN PONENCIA SOBRE PÉRDIDA DE UNA OPORTUNIDAD EN II CONGRESO INTERNACIONAL DE RESPONSABILIDAD CIVIL Y DEL ESTADO
viernes, 12 de abril de 2013
domingo, 30 de diciembre de 2012
A LO UNICO QUE HAY QUE TEMER ES AL MIEDO
Con el recuerdo de esta conocida frase de Roosvelt en la crisis de la Gran Depresión, el economista catalán Antón Costa presenta su perspectiva sobre las razones de los problemas económicos actuales de España. Se destaca entre ellas el dinero que, proveniente del ahorro de China y Alemania, inundó este país y se destinó casi exclusivamente al boom inmobiliario. Porque, claro está, el problema no es que ingrese dinero en la economía, sino el destino que se le dé al mismo. En este caso se hizo lo más fácil: especular con la actividad de la construcción de inmuebles. Y luego se ha culpado a la sociedad por haber respondido positivamente a dicho estímulo, como si fuese ésa la causa de la crisis. Pero esta idea, que al parecer ha tenido bastante éxito, no es muy adecuada a la realidad. Para aproximarse a una interpretación que estimamos más acorde con los hechos reales, se recomienda, y mucho, este artículo:
ANTÓN COSTAS 30 DIC 2012
En las últimas semanas me han pedido en varias ocasiones una valoración del año 2012. La resumo en dos premisas. Primera, 2012 quedará en nuestra memoria como un año de pérdida de autoestima y esperanza. Y también de miedo al futuro. Segunda, las políticas de los Gobiernos han fomentado esa desesperanza y temor.
Este miedo es mala cosa. La historia nos enseña que cuando la sociedad vive desesperanzada y con temor al mañana, está predispuesta a apoyar políticas que le ofrezcan seguridad, por ilusoria que esta sea. El proteccionismo y el nacionalismo exacerbado de los años treinta tuvo ese origen.
Este temor me ha hecho recordar un momento histórico que tiene similitudes con el actual: la toma de posesión del presidente de Franklin D. Roosevelt, el 4 de marzo de 1933, en medio de la Gran Depresión. En ese discurso afirmó que “a lo único que hay que temer es al miedo”.
El miedo al que se refería Roosevelt era el de los Gobiernos a cambiar las políticas que habían agudizado los efectos de la crisis financiera de 1929, provocando paro masivo y desesperanza (vale la pena releer Las uvas de la ira, de John Steinbeck). En ese discurso Roosevelt rompió con las políticas ortodoxas de los años anteriores y puso las piezas de un New Deal, un nuevo pacto social que salvó a la economía y la democracia norteamericana.
Hoy, como ocurrió entre 1930 y 1933 con las políticas de austeridad de Herbert Hoover en EE UU o las del canciller Heinrich Brüning en Alemania, las políticas de nuestros Gobiernos son equivocadas, tanto en su diagnóstico como en su terapia.
El diagnóstico culpabilizó a la sociedad de los tres problemas económicos básicos que tenemos. El déficit público lo atribuyó a la prodigalidad de los programas sociales de bienestar. El déficit comercial a los salarios y a la falta de competitividad de las empresas. Y el sobreendeudamiento de las familias a su incontinencia en el gasto inmobiliario.
Ese diagnóstico es erróneo. Por un lado, el déficit público y la deuda no son causa de la crisis, sino su consecuencia inevitable. Irlanda y España tenían superávits antes de 2008. Si la crisis es la causa de la deuda, esta no disminuirá hasta que la causa que la ha causado no desaparezca. Es decir, hasta que vuelva el crecimiento. Es de sentido común, no hace falta un doctorado en economía.
Hoy, como en los años treinta, el diagnóstico y la terapia aplicados por los Gobiernos son equivocados
Por otro lado, el argumento de que el elevado déficit comercial español fue debido únicamente a un problema de salarios y baja competitividad se viene abajo con solo observar que ese mismo problema lo han tenido en la misma época otras economías, como Estados Unidos, a la que no se le puede acusar de falta de competitividad.
Sin desconocer nuestras deficiencias, la causa de por qué muchas economías incurrieron en esos déficits está en otro lado: en las políticas oportunistas que a partir de los años noventa se desarrollaron en China, el sureste de Asia y, en el caso de Europa, en Alemania. Lo explicó muy bien Ben Bernanke en una conferencia en marzo de 2005, antes de ser presidente de la Reserva Federal (www.federalreserve.gov). Por razones diferentes, esas economías cambiaron su conducta y desarrollaron una política exportadora agresiva. Se apoyaron en la manipulación de la moneda y en la reducción del consumo interno. Surgió así un desequilibrio global entre países excedentarios y deficitarios. Como los países excedentarios no consumían, se formó una burbuja de ahorro global (global savings glut, en palabras de Bernanke). Esa nube de ahorro descargó sobre Estados Unidos, Irlanda, Reino Unido y el sur de Europa fomentando una burbuja crediticia inmobiliaria. Ese es el diagnóstico real y no el que se ha manejado en Europa y España.
Pero ese mal diagnóstico ha tenido dos consecuencias perversas. Primera, ha culpabilizado a las víctimas, a la sociedad española, haciéndole perder su autoestima y confianza en sus capacidades. Segunda, ha justificado políticas de austeridad compulsiva centradas en los recortes de gastos sociales. Estos recortes, al golpear a la educación, la salud, las pensiones y los gastos en investigación, rompen la confianza de las personas en el futuro y provocan desigualdad, incertidumbre y miedo.
Al menos 2012 ha traído una buena noticia: con valentía política, el FMI acaba de reconocer que ese diagnóstico y esas políticas son equivocadas y empeoran la situación. De forma encubierta, la Comisión Europea también lo reconoce. Ahora promete más tiempo para ajustar el déficit y habla de crecer.
Pero los Gobiernos de la eurozona aún tienen miedo a cambiar de política. De ahí que valga la pena recordar el discurso de Franklin D. Roosevelt. Esa pieza debería ser lectura obligatoria para todos los políticos y responsables de la economía en Europa.
Mario Draghi parece haberla leído. A finales de julio, viendo que el euro estaba en riesgo cierto de quiebra, perdió el miedo a la heterodoxia y afirmó que el BCE haría “todo lo necesario” para salvar el euro. Y lo ha salvado. Esta es la gran enseñanza que nos deja 2012. Cuando se pierde el miedo a actuar, las cosas mejoran.
Ahora lo que necesitamos es que los Gobiernos hagan lo mismo. Por un lado, que la Comisión Europea pierda el miedo y siente las bases de un New Deal europeo. Por otro, que nuestros Gobiernos comprendan que los recortes no son las reformas que necesitamos para sanear las cuentas públicas y mejorar nuestra productividad y formulen un verdadero programa equitativo de reformas con amplio apoyo.
Aunque el camino no es fácil, en el terreno de la competitividad y la productividad la economía real española muestra señales muy esperanzadoras y que son motivo de autoestima y confianza en el futuro. De ellas les hablaré en otra ocasión. Mientras tanto, les deseo un esperanzador 2013.
miércoles, 14 de noviembre de 2012
ONU reclama espacio para mujeres en proceso de paz de Colombia
El coordinador del Sistema de las Naciones
Unidas en Colombia, Bruno Moro, inauguró en Bogotá un foro sobre los
retos de las instituciones frente a la violencia contra la mujer en el
marco del conflicto armado
EFE 14 de noviembre 2012 - 02:04 pm
El coordinador del Sistema de las Naciones Unidas en Colombia, Bruno Moro, reclamó este miércoles que las mujeres colombianas estén representadas en las negociaciones de paz que el lunes iniciarán en La Habana el Gobierno del país andino y las FARC.
Moro inauguró en Bogotá un foro sobre los retos de las instituciones colombianas frente a la violencia contra la mujer en el marco del conflicto armado, un problema que fue identificado como invisible e inmerso en una preocupante impunidad.
"Sin considerar la violencia contra las mujeres no se verá el fin de la violencia para llegar a una paz duradera, efectiva y justa", enunció Moro al destacar la importancia de incluir este enfoque en la tercera negociación que busca ponerle fin a medio siglo de conflicto armado interno.
- El funcionario de la ONU remarcó que en los procesos de superación de conflicto "es absolutamente necesario no sólo tomar en consideración el tema de mujer, sino también tener mujeres lideresas en la mesa para que puedan contribuir con la visión de la otra mitad del mundo".
Según dijo, este elemento es una postura vertebral de las Naciones Unidas, puesto que las mujeres representan a más del 50 por ciento de la población mundial y su voz ha de ser escuchada.
Los mecanismos de participación de las mujeres, así como la de la sociedad civil en general, es un asunto que definirán los negociadores del Gobierno y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) a partir de mañana y la razón por la que se aplazó cuatro días el inicio formal de las negociaciones en La Habana.
Moro reivindicó también una mayor conciencia social sobre las víctimas de la violencia sexual en el marco del conflicto, un flagelo que el defensor del pueblo de Colombia, Jorge Armando Otálora, calificó en el mismo foro de "lamentable e inadmisible", además de "oculto".
Otálora identificó como un reto del Estado "rodear a las víctimas de las máximas garantías de acceso a los sistemas de la Justicia", tanto local como internacional, al aludir al déficit de implementación de las políticas públicas y la abundante normativa colombiana.
Y es que uno de los aspectos que hacen más invisible la violencia contra la mujer es la dificultad para denunciar, resaltó Jairo Rivas, de la Unidad de Atención de Víctimas del Gobierno colombiano, a causa del miedo al victimario, a la desconfianza hacia el funcionario y a la vergüenza de admitir públicamente el abuso.
Consecuencia de ello es que tan sólo esta oficina haya compilado desde 1985 un total 5.462 casos de violencia sexual en el marco del conflicto, cuando la realidad es que son muchos más
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